Friday, September 14, 2018

Clases en la calle


Read in English

En esta entrada, describo lo que he hecho desde mi última blog y cuento mis experiencias con las clases en la calle de la Universidad de Buenos Aires.

Clases en la calle afuera de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA


¿Qué he hecho últimamente?

¡Los dos fines de semana pasados han sido unos de los mejores que he tenido en Buenos Aires! Mucho tiene que ver con mis exploraciones de nuevas partes de la ciudad.

Las arepas venezolanas: Empezó hace dos semanas, cuando fui a cenar con unos amigos de la Universidad del Salvador (USal). Fuimos a un bar venezolano en Palermo, y disfruté mucho la oportunidad a conocer a los estudiantes de Argentina y de otros países. También me encantó comer las arepas venezolanas, las que eran un cambio bienvenido de la comida menos picante de Buenos Aires.

El asado argentino: El próximo día, un amigo argentino, Nacho, me invitó a un asado. Tuvo lugar en su casa en Villa Martelli, un suburbio justo al norte de Buenos Aires. ¡Me impresionó la gran generosidad de Nacho! Él y sus amigos conocían durante muchos años, y nos acabamos de conocer a través de un par de eventos para estudiantes de intercambio. Sin embargo, el se sintió cómodo a invitarme a su casa. No hace falta decirlo, la comida estaba deliciosa y me divertí con el grupo.

Un asado argentino sobre una parrilla
Otras aventuras: Más recién, disfruté un concierto de jazz en el teatro Usina del Arte, el que se ubica en La Boca, un barrio de clase trabajadora. También fui a una feria callejera en el barrio de Mataderos, el que está cerca de la frontera sureña de la ciudad de Buenos Aires. Los dos eventos eran divertidos para conocer a nuevos amigos y pasar tiempo con unos viejos amigos: En la Feria de Mataderos, pasé el rato con una amiga mía de Duke, Julia Searby, quien está en Argentina también este semestre.

Una visita a la Feria de Mataderos

Una escapada a Tigre: El finde pasado tomé un tren a Tigre con un grupo de amigos de Venezuela, España y Francia. La ciudad está a la delta del Río Paraná, y se ha convertido en un destino popular para los que quieren escapar de la ciudad por un rato. Fuimos a un museo de arte, fuimos almorzando y hablando afuera por horas y caminamos a lo largo del río. Estuvo soleado, y era uno de los días más relejantes que he tenido desde mi llegada en Argentina.

Un día hermoso por el Río Luján en Tigre


El Museo de Arte Tigre


Clases en la calle

Mientras que los fines de semana han sido llenos de eventos divertidos, también voy estudiando y asistiendo las clases en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad del Salvador (USal). Las clases de la USal han sido rutinarias, pero mi clase en la Universidad de Buenos Aires ha sido bastante diferente.

Por el estatus de la UBA como una universidad pública que no cobra colegiatura, la universidad y sus profesores están al centro de un debate política en Argentina. El país está en un periodo de alta inflación—una de las predicciones más recientes (de Itaú BBA via el Wilson Center's Argentina Project) pone la inflación del 2018 a las 40,3%. Significa que los precios de productos (en pesos argentinos) van a ser más o menos un 40% más altos en el enero del 2019 que eran en el enero del 2018. Para que un profesor de la UBA viva el mismo nivel de vida que tenía el año pasado, tendría que recibir un aumento de salario equivalente a la tasa de inflación.

Desafortunadamente, eso no es lo que ofreció el gobierno actual. Como parte de una esfuerza para alcanzar el deficit cero, el gobierno de Mauricio Macri originalmente ofreció un aumento modesto para los profesores de las universidades públicas—después de negociaciones con las facultades, la cifra más reciente que leí es una subida de un 25% durante ocho meses. Aunque los cortes de gastos podrían ser necesarios para evitar la inflación en el futuro y para amortizar la deuda, los analistas han señalado que la educación es el sector equivocado para cortar (de José Natanson en el New York Times Español via el Latin America Daily Briefing).

La reticencia del gobierno a aumentar los salarios de los docentes, además de más cortes a los presupuestos a las universidades públicas, ha resuelto en una gran oposición de los estudiantes y los profesores. Como describí en otras entradas, los profesores han organizado una huelga intermitente durante las semanas pasadas. Hace dos semanas más o menos, un grupo de organizaciones estudiantiles empezaron una toma de algunos edificios de la universidad.

Vi los efectos de primera mano el miércoles, cuando fui a el seminario de liderazgos presidenciales en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Porque algunos partes del edificios estaban cerrados, la mayoría de las clases tuvieron lugar afuera—literalmente en las calles adyacentes. Los estudiantes llevaron docenas—si no cientos—de pupitres hasta la calle mientras que los profesores dieron clases sobre el ruido de las bocinas. Mi clase no tuvo lugar afuera; por suerte encontramos un lugar más tranquilo en el pasillo. Aun así, me sorprendió el nivel del activismo y resistencia estudiantil contra la política de Macri. Tengo ganas de ver más de la interacción entre la política, la economía y las vidas cotidianas de los porteños.



Classes in the Streets


Leer en español

In this entry, I catch up on what I've done since my last post and describe my experiences with the University of Buenos Aires' classes in the street.

Classes in the street outside the University of Buenos Aires' Social Sciences Building


What I've Been Up To

The last few weekends have been some of the best I've had in Buenos Aires! A large part of that has to do with exploring new parts of the city.

Venezuelan Arepas: It all started two weeks ago, when I went to dinner with friends from the Universidad del Salvador (USal). We went to a Venezuelan bar in Palermo, and I had a great time getting to know some other students from Argentina and other countries. I also loved eating Venezuelan arepas, which were a welcome change from the less-spicy food that Buenos Aires is known for.

Argentine Asado: The next day, a friend from Argentina, Nacho, invited me to an asado. The traditional barbecue took place at his house in Villa Martelli, a suburb just to the north of Buenos Aires. I was amazed by how generous Nacho was! He and his friends had known each other through high school and college, and I had only met him a couple times through events for exchange students. Still, he felt comfortable inviting me over to his home. Needless to say, the food was delicious and I enjoyed the company!

Argentine asado over a coal fire grill (parrilla)


Other Adventures: More recently, I've enjoyed a jazz concert at the Usina del Arte theater in the working class neighborhood of La Boca and a lively street fair in the neighborhood of Mataderos, which sits at the southern border of the city of Buenos Aires. Both events were a great way to meet new friends and catch up with old ones: At the Feria de Mataderos, I got to spend time with my friend from Duke, Julia Searby, who's also studying in Argentina this semester.



A visit to the Feria de Mataderos


Day Trip to Tigre: This weekend I took a train to Tigre with a group of friends from Venezuela, Spain, and France. The city sits at the delta of the Paraná River, and it's become a popular tourist destination for those looking to escape the city for a day trip. We went to an art museum, spent hours eating lunch and talking outside, and walked along the river bank. The weather was perfect, and it was one of the most relaxing days I had had since arriving in Argentina.

A beautiful day along the Luján River at Tigre


The Tigre Museum of Fine Arts


Classes in the Street

While the weekends have been full of fun events, I've also done my fair share of reading and attending classes at the Universidad de Buenos Aires (UBA) and the Universidad del Salvador (USal). The courses at USal has been fairly routine, but my class at the Universidad de Buenos Aires has been anything but.

Because of UBA's status as a public university that doesn't charge tuition, the university and its professors are at the center of an ongoing political debate in Argentina. The country is experiencing very high inflation—one of the most recent forecasts (from Itaú BBA via the Wilson Center's Argentina Project) puts 2018 inflation at 40.3%. This means that prices for products (in Argentine pesos) will be about 40% higher in January 2019 than they were in January 2018. For a professor at UBA to afford the same lifestyle that she would have had last year, she would have to receive an annual salary increase equal to the rate of inflation.

Unfortunately that isn't what the current government has offered. As part of a broader effort to reach a zero budget deficit, Mauricio Macri's administration originally offered a modest salary increase for professors at public universities—after negotiations with faculty, the latest figure I've read is a 25% raise over 8 months. While spending cuts may be necessary to avoid future inflation and pay off debt, analysts have pointed out that education is the wrong sector to cut spending (from José Natanson in New York Times Español via the Latin America Daily Briefing).

The government's reluctance in increasing teachers' salaries, paired with more budget cuts to public universities, has resulted in pushback from students and professors. As I described in previous posts, professors have been involved in an on-and-off strike over the last few weeks. About two weeks ago, the UBA student union began to occupy several university buildings.

I saw the effects first hand on Wednesday, when I went to my seminar in Presidential Leadership at the UBA Social Sciences building. Since parts of the building were closed off, most of the classes took place outside—literally in the streets adjacent. Students lifted dozens—if not hundreds—of desks into the street while professors lectured over the noise of car horns and groups of pedestrians. My class didn't take place outside; luckily we were able to find a quieter spot in the hallway. Still, it was shocking to see the level of student activism and resistance to the Macri administration. I look forward to getting to know more of how politics and economics play into porteños' daily lives.

Monday, August 27, 2018

Nuevas clases, nuevas experiencias


Read in English

Desde mi última entrada, he explorado nuevos partes de la ciudad y he decidido cuales clases voy a tomar. Uso esta entrada para profundizar en mi experiencia con las universidades en Argentina—especialmente las grandes diferencias entre la Universidad de Buenos Aires y Duke. Pero primero, voy a proveer noticias sobre mi tiempo fuera de las clases.

¿Qué he hecho últimamente?

El 8 de agosto de 2018, el Senado argentino votó sobre un proyecto de ley que hubiera permitido el aborto durante las primeras 14 semanas de la gestación. Por último, el proyecto fracasó, pero el debate movilizó a cientos de miles—si no millones—de manifestantes.

Sabía antes de venir a Buenos Aires que Argentina tenía una historia de protestas. La habíamos estudiado en clase, y había leído que una alta frecuencia de protestas está relacionada a una menor confianza en las instituciones. Sin embargo, una cosa es leerlo en una clase de ciencia política en Duke y otra diferente experimentarlo en el terreno.

A pesar de la lluvia, el viento y el frío, vi que grandes avenidas cerraron y se llenaron de manifestantes. Los a favor del aborto legal llevaron pañuelos de verde, mientras que los en contra del aborto llevaron los de celeste. Poco antes de la protesta, los manifestantes introdujeron un color nuevo—naranja, para representar la separación de iglesia y estado.

Grabé esté video, mostrando un grupo de manifestantes a favor del aborto legal.

Una protesta al favor del aborto legal enfrente del Congreso


Aunque la manifestación sobre el aborto destacó, también tuve unos momentos más relajados que agradecí. He tenido tiempo para conocer a la gente de todo el mundo a través de la Universidad del Salvador (USAL) y de la Casa BAIS, una organización que planea eventos para estudiantes de intercambio. En un tour del Jardín Botánico, un concierto de jazz en el Thelonious Club, y una carrera de caballos en el Hipódromo de Palermo, conocí a personas de México, Guatemala, Colombia, Brasil, Portugal, España, Francia, Alemania, y otros países. 


Un concierto de jazz (del disco Blue Train de John Coltrane) en el Thelonious Club de Palermo


También fui a unas atracciones locales, incluso el Museo Nacional del Arte Decorativo y el Jardín Japones de Buenos Aires.

Un león chino (perro de fu) en el Museo del Arte Decorativo

La sakura (flor de cerezo) en el Jardín Japones

Un arco Torii en el Jardín Japones

Las clases

¡Por fin, elegí mis clases, y estoy muy emocionado tener todo por escrito! Después de mucho tiempo, me he inscripto en los siguientes cinco clases:
  1. Castellano Avanzado: Identidad de los Argentinos
  2. Derecho Internacional y de los Organismos Internacionales
  3. Comercio Internacional
  4. Liderazgos Presidenciales Siglo XXI de Sudamérica
  5. Política Internacional Latinoamericana
Las clases de derecho internacional, comercio internacional, y política latinoamericana son ofrecidas por la USAL, la cual es una universidad chica y privada. La USAL tiene una gran comunidad de estudiantes de intercambio y estudiantes argentinos que trabajan como anfitriones voluntarios, planeando actividades en la ciudad. En temas académicos, tiene un énfasis fuerte en América Latina. Aunque vaya a tomar clases en el derecho y el comercio internacional, exploraré estas materias con una perspectiva argentina. Esto incluirá temas de los que no hablamos mucho en EEUU—la Organización de Estados Americanos, el MERCOSUR, la UNASUR, y las perspectivas argentinas sobre las instituciones financieras internacionales.

La clase de español es enseñada por el IFSA, y debería ser una buena oportunidad para leer la literatura de autores argentinos y latinoamericanos.

La clase que me da muchas ganas es la de Liderazgos Presidenciales, que es ofrecida por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Empezamos con los debates generales—¿Qué son las cualidades de un líder? ¿Cuál sirve mejor al público: el sistema presidencial, o el parlamentario?—antes de dedicar el resto del curso a los estudios de casos. La clase enfatizará cuatro presidentes—Álvaro Uribe, Hugo Chavez, Evo Morales y Rafael Correa. Todos ellos han dejado un gran impacto en sus países. Uribe tuvo éxito en términos militares contra las FARC en Colombia, aunque con el costo de haberse implicado en crímenes de guerra cometidos por sus propias fuerzas armadas y por los grupos paramilitares ultraderechistas. Chavez recibe crédito de sus partidarios por su populismo económico, pero hoy en día sus opositores identifican su legado con la violencia, la pobreza extrema y el crisis de refugiados de Venezuela. Morales y Correa provocan división de una manera similar, recibiendo crédito por su meta de igualdad económica, pero encontrando criticismo por su indiferencia ante las instituciones. Los estudios de casos deberían resultar en debates interesantes, y no hay mejor lugar para eso que la UBA.

La universidad pública más grande en la ciudad, la Universidad de Buenos Aires provee clases con algunos de los mejores profesores en Argentina, pero está severamente poco financiado. Los edificios son mal mantenidos, y a menudo, los profesores hacen paro por los bajos salarios que les son dados. Dado que el gobierno ha rechazado aumentar los sueldos con la inflación, dos clases ya fueron canceladas.

El cuerpo estudiantil en la UBA es muy activo políticamente, lo cual provee una diferencia fascinante a Duke. Mientras que mis profesores y amigos en casa están cercanas a la posición del centro, casi todos los estudiantes en la UBA tienen opiniones fuertes contra el gobierno actual de Argentina. En las paredes, hay docenas de carteles y volantes contra el Presidente Macri, el FMI, y la OMC. No siempre estoy de acuerdo con sus opiniones, pero tengo ganas de oír sus perspectivas durante las conversaciones en clase.

La experiencia de ir a la UBA, tomar clases sobre Latinoamérica, y conocer a gente de todo el mundo seguramente van a hacer que esté semestre sea uno para recordar.

New Classes, New Experiences


Leer en español

Since my last post, I've explored new parts of the city and decided which classes I'll take. I'll use this entry to go in depth on my experience with academics in Argentina—especially the differences between Universidad de Buenos Aires and Duke. But first, I'll provide a quick update on my time outside of class.

What I've Been Up To

On August 8, 2018, the Argentine Senate voted on a bill that would have legalized abortion in the first 14 weeks of pregnancy. The bill ultimately failed, but the debate mobilized hundreds of thousands—if not millions—of protestors.

I knew before coming to Buenos Aires that Argentina had a history of mass protest. We'd studied it in class, and I had read that high levels of protest was correlated with lower confidence in institutions. However, it's one thing to read about it in a political science class at Duke. It's quite another to experience it on the ground.

In spite of the wind, rain, and cold, I saw major avenues close down during rush hour and fill with protestors. Those in favor of legalizing abortion wore green pañuelos (handkerchiefs), while those against it carried handkerchiefs in blue. Shortly before the demonstration, protestors introduced a new color—orange, to symbolize the separation of church and state.

I captured this video, showing a group of protestors in favor of legal abortion.

A protest in favor of legal abortion in front of Congress


While the protest over abortion stood out, I also had some more laid-back moments that I appreciated. I've had time to get to know people from all over the world thanks to the Universidad del Salvador (USAL) and Casa BAIS, an organization that plans events for exchange students. Through a tour of the Botanical Garden, a jazz concert at the Thelonious Club, and a horse race at the Hipódromo de Palermo, I've met students from Mexico, Guatemala, Brazil, Portugal, France, Germany, and several other countries.

A jazz concert (from John Coltrane's album, Blue Train) at the Thelonious Club in Palermo


I've also checked out some local sights, including the National Museum of Decorative Arts and the Buenos Aires Japanese Garden.

Chinese Guardian Lion (Perro de Fu) sculpture at the Museum of Decorative Arts

Sakura (Cherry Blossom) trees at the Japanese Garden

Torii gate at the Japanese Garden

Academics

I've finally chosen my classes, and I'm so excited to have everything down on paper! After what seemed like an endless add-drop period, I've registered in the following five courses:
  1. Castellano Avanzado: Identidad de los Argentinos [Advanced Spanish: Argentine Identity]
  2. Derecho Internacional y de los Organismos Internacionales [International Law and Law of International Organizations]
  3. Comercio Internacional [International Trade]
  4. Liderazgos Presidenciales Siglo XXI de Sudamérica [21st Century Presidential Leadership in South America]
  5. Política Internacional Latinoamericana [International Politics of Latin America]
The international law, international trade, and Latin American politics classes are all offered by USAL, which is a small, private, Catholic university. USAL has a strong community of exchange students and Argentine students who serve as anfitriones (hosts), planning excursions and activities in the city. Academically, they have a strong focus on Latin America. Even though I'll be taking classes in international law and trade, I'll be exploring these topics through the lens of Argentina. This will include topics that I've only touched the surface of in my classes in the US—the Organization of American States, MERCOSUR, UNASUR, and Argentines' perceptions of international financial institutions.

The Spanish course is taught by IFSA, and should be a good opportunity to read literature by Argentine and Latin American writers.

The class I'm most looking forward to is Liderazgos Presidenciales, which is taught at the Universidad de Buenos Aires (UBA). We start with more general debates—What are the qualities of a leader? Do presidential or parliamentary systems serve the public more effectively?—before dedicating the rest of the course to case studies. The class will specifically look at four presidents: Álvaro Uribe, Hugo Chavez, Evo Morales, and Rafael Correa. All of them have left a deep impact on their countries. Uribe oversaw military success against the FARC guerrilla group in Colombia, but has been implicated in war crimes committed by his own armed forces and by right-wing paramilitary groups. Chavez is hailed by supporters for his economic populism, but opponents identify his legacy with the violence, extreme poverty, and refugee crisis of Venezuela today. Morales and Correa are similarly divisive, receiving credit for pursuing economic equality, but facing criticism for their disregard for institutions. The case studies should result in contentious debates, and there's no place better for that than UBA.

The largest public university in the city, the Universidad de Buenos Aires provides classes with some of the best professors in Argentina, but is severely underfunded. The buildings are poorly maintained, and the faculty often go on strike due to low pay. Since the government has refused to increase wages with inflation, two classes have already been cancelled.

The student body at UBA is highly politically active, which provides an exciting contrast to Duke. While my professors and friends at home are generally close to the center of the political spectrum, almost all of the students at UBA have strong views against the current government in Argentina. On the walls, there are dozens of signs and flyers railing against President Mauricio Macri, the IMF, and the WTO. I don't always agree with their opinions, but I can't wait to hear their perspectives come out in our class discussions.

The experience of attending UBA, taking classes with a focus on Latin America, and meeting people from all around the world are sure to make this a semester to remember.

Tuesday, August 7, 2018

Primeras impresiones

Parado en el Jardín Botánico de Buenos Aires




Solo llevo tres semanas en Buenos Aires, pero ya he encontrado mucho para hacer en la ciudad. Entre conocer otros estudiantes norteamericanos del programa IFSA-Butler, pasar tiempo con mi mamá anfitriona, y relacionarse con estudiantes argentinos, mi poco tiempo en Argentina ha sido lleno de actividades.


De ahora en adelante, planeo usar este blog para proveer un resumen corto de las semanas más recientes. Esta entrada será un poco más larga porque acabo de llegar, pero en entradas futuras voy a cubrir un aspecto de mi experiencia en Buenos Aires en detalle. Esos temas podrían incluir las clases, la política, la economía, los viajes, la comida, el idioma español, y mi familia anfitriona.

¿Qué he hecho últimamente?


La familia anfitriona:
Inmediatamente después de aterrizar en Buenos Aires el 19 de julio, fui a conocer a mi mamá anfitriona, Susana, en su departamento en el barrio de Palermo en Buenos Aires. Susana ya ha alojado a 26 estudiantes durante años pasados—¡es obvio que le encanta hacerlo! Sólo somos dos, y cenar juntos me da la oportunidad para aprender más de su vida y mejorar mi español a la vez. Yo no podría pedido un lugar mejor—su departamento está a dos cuadras del Jardín Botánico de Buenos Aires, y hay una estación del subte cerca que hace que la navegación por la ciudad sea fácil. 


El programa IFSA: El próximo día, asistí la orientación con IFSA-Butler, donde el personal nos explicó los temas académicos, de salud, de seguridad, y como usar el transporte público. IFSA organizaba eventos también para que los estudiantes podamos conocernos, incluso visitas guiadas al Cementerio Recoleta y el Palacio Paz. Es difícil exagerar que comprensivos y entretenidos han sido el personal del programa, especialmente el Director del Programa, Mario, y el Director Adjunto, Daniel. Toda su comunicación con nosotros ha sido en español, y siempre son capaces de atraer nuestra atención, sea una conversación seria de seguridad o una anécdota graciosa. Mario guió una visita al Cementerio de Recoleta poco después de nuestra llegada, que fue una buenísima introducción a la historia argentina desde la independencia. ¡Al fin, Mario ha logrado en cautivar no solo a los estudiantes norteamericanos, sino también a una docena de otros turistas que visitaban el cementerio y confundieron Mario con un guía público!

No podríamos encontrado un guía mejor que
Mario, el Director del Programa IFSA

El concepto del tiempo:
Más allá de su personalidad encantadora, Mario ha hecho un gran trabajo en explicarnos los problemas más comunes en ajustarse a la cultura de Buenos Aires. Lo elaboraré en entradas futuras, pero el mejor resumen es una cita que Mario dio el primer día: “Para ustedes, perder tiempo es algo terrible. En Argentina, perder tiempo es un privilegio”. Tomar tiempo en las cafes, hacer conversación sobre la mesa, y no estar demasiado preocupado sobre ir tarde son algunos ejemplos de las diferencias que he encontrado entre los conceptos del tiempo norteamericanos y argentinos—algo de que seguramente voy a aprender más durante el semestre que viene.


Los bailarines del tango a la Feria de San Telmo

Los eventos: Hay unos 70 estudiantes en el programa, todos de universidades de los EEUU. Con la orientación, los eventos organizados por IFSA, y salir por sí mismos, ha sido genial conocerlos mejor. Hemos encontrado muchos eventos divertidos en todos partes de la ciudad, incluso la Feria de San Telmo (ver el video de arriba), un concierto público por el director de orquesta argentino e israelí Daniel Barenboim, y una festival titulado “Buenos Aires Celebra Croacia”. Repetidamente he estado asombrado por la calidad de los eventos organizados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; me parece que cada día hay otra actividad gratuita y abierta al público. Aunque estemos en un área metropolitana de 13 millones, siento un profundo sentido de comunidad cuando voy a estos eventos. Los gobiernos municipales en los EEUU podrían aprender mucho del gobierno acá. Las clases: Empiece probar unas clases durante la semana pasada en la Universidad Torcuato di Tella (UTDT) y la Universidad del Salvador (USAL), y durante la semana que viene, tengo planes para probar más en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Todos son dictados en español y tienen que ver con la ciencia política o la economía. Por que todavía no he decidido cuáles clases voy a tomar, espero hasta la próxima entrada para proveer más detalles. En mis clases hasta ahora, sin embargo, he disfrutado la oportunidad para aprender más del sistema de educación de Argentina. También he tenido la oportunidad para pasar tiempo con estudiantes de Argentina, España, y Francia. El futuro: Durante la semana que viene, quiero pasar el rato con los estudiantes argentinos que ya conozco y probar clases sobre la Economía Argentina, los Liderazgos Presidenciales en Sudamérica en el Siglo XXI, y la Política Exterior Argentina. Quiero pasar tiempo durante este semestre con cosas que no puedo encontrar en los EEUU. Las clases, los eventos, y la gente que encuentro en Buenos Aires deben hacer el semestre uno para recordar.

First Impressions

Standing at the Jardín Botánico de Buenos Aires

I'm only three weeks into my time in Buenos Aires, but I feel like I've already found so much to do in the city! Between meeting other American students in my IFSA-Butler program, spending time with my host mom, and getting to know Argentine students, the short time I've been in Argentina has been packed.

Going forward, I plan to use this blog to provide a short summary of the last couple weeks. This first entry will be a little longer since I've just arrived, but in future entries I'll also cover one aspect of my experience in Buenos Aires in greater detail. These topics might include academics, politics, economics, travel, food/beverage, learning Spanish, and my host family.


What I've Been Up To


Host Family: Right after landing in Buenos Aires on July 19, I went to meet my host mom, Susana, at her apartment in the Palermo neighborhood of Buenos Aires. Susana has already hosted 26 students over the last several years, and it's clear she loves doing it! It's just the two of us at her apartment, and eating dinner together gives me a chance to learn about her life and improve my Spanish at the same time. I also couldn't have asked for a better location—her apartment is just two blocks from the Jardín Botánico de Buenos Aires (see photo above), and there's a metro stop nearby that makes it easy to navigate the city.


IFSA Program: The next day I attended orientation with IFSA-Butler, where the program staff walked us through academics, health, safety, and how to use public transportation. IFSA also arranged events for us to get to know each other in the days after orientation, including guided tours to the Recoleta Cemetery and the Palacio Paz. It's hard to overstate how supportive and entertaining the program staff has been, especially the Buenos Aires Program Director, Mario, and the Associate Director, Daniel. All of their communication to us has been in Spanish, and they always manage to capture everyone's attention whether they're discussing serious information about safety or telling hilarious anecdotes from past semesters. Mario led our tour to the Recoleta Cemetery shortly after our arrival, which was a great primer on the history of Argentina from independence to the present day. Toward the end, Mario managed to captivate not only the students in our program, but also a dozen other tourists who were visiting the cemetery and mistook Mario for a public tour guide!


We couldn't have found a better tour guide
 in Mario, the IFSA Program Director


Concept of Time: Beyond his engaging personality, Mario has done a great job walking us through the most common issues that US students have in adjusting to the culture in Buenos Aires. I'll elaborate on this in future posts, but it's best summarized by a quote from Mario on our first day of orientation: "For you, wasting time is a terrible thing. In Argentina, wasting time is a privilege." Taking your time at cafes, making conversation over the dinner table, and not being too concerned about running late are some of the greatest differences I've found between Americans' and Argentines' concepts of time, something I'm sure I'll learn more about over this semester.


Tango Dancers at the Feria de San Telmo

Events: There are about 70 other students in the program, all from colleges in the US. Between orientation, the IFSA-guided events, and just hanging out on our own in the last couple weeks, it's been great to get to know them better. We've found a number of fun events to participate in across the city, from visiting the San Telmo street fair (video above) to attending a public concert by Argentine-Israeli conductor Daniel Barenboim and taking in a festival entitled "Buenos Aires Celebrates Croatia." I've repeatedly been impressed with the quality of events put together by the Buenos Aires city government; it seems like every day there's another free activity open to the public. Even though we're in a metro area of 13 million people, I feel a deep sense of community when I go to these events. Municipal governments in the US could learn to take a page from Buenos Aires.

Academics: I began trying out classes last week at the Universidad Torcuato di Tella (UTDT) and Universidad del Salvador (USAL), and this week I plan to try a few more at the Universidad de Buenos Aires (UBA). All of them are in Spanish and have to do with political science or economics. Since I've not yet decided which classes I will end up taking, I'll hold off until the next entry to go into more detail! In my classes so far, however, I have enjoyed getting to know more about the Argentine education system and I've had the opportunity to hang out with a number of students from Argentina, Spain, and France.

Looking Forward: In the next week, I'm most looking forward to spending more time with the Argentine students I've gotten to know so far and trying out classes on the Argentine Economy, Latin American Presidential Leadership in the 21st Century, and Argentine Foreign Policy. I want to spend this semester doing things I couldn't do back home in the US. The classes, events, and people I can spend my time with in Buenos Aires should make this a semester to remember.

Wednesday, July 18, 2018

Taking Off


Getting ready to board my flight
I’m off to Argentina today!
When I first came to Duke, I wasn’t sure if I’d want to spend a semester abroad. To take the classes I wanted and make the most of my four years, I figured I should stay on campus. Even more importantly, I didn’t want to leave the friends that I had made during freshman fall. I decided on a compromise: I would take six weeks of summer classes in Alicante, Spain. That way, I wouldn’t miss out on any time at Duke during the school year.
            My summer in Spain didn’t go as expected. I thought it would satisfy my desire to spend time off campus, but instead, it only made me want to travel more. I loved the relaxed pace of life I found in Alicante, which was a welcome change from the constant stream of meetings and classes at Duke. I appreciated getting to know the other students in the program, and I learned a lot about myself when I traveled alone for two weeks after our classes in Alicante ended. I knew I had to spend more time studying abroad.
From July 18 to December 1, I’ll be taking classes through IFSA-Butler, a third-party company that connects American students to Argentine universities in Buenos Aires. One of my classes will be with the other students from the US, where we’ll learn about language and culture. The other courses will be at universities in the city, taught in Spanish with students from Argentina. I won’t register until next week, but I plan to take courses that touch on the country’s history, culture, politics, and economics.
As I board my plane to Buenos Aires, I don’t know what I’ll take away from this semester. Academically and professionally, I’d like to improve my Spanish speaking skills, learn more about Latin American politics, and develop a better idea of what my research interests might be. Personally, I would like to build friendships with people beyond Duke and think more critically about how I spend my time and what I most enjoy doing. Even with these goals in mind, however, I know that the most important lessons and memories from this semester won’t be planned.
I’m excited—and nervous—to be going on this adventure! I’ll update this blog about once every two weeks as I start off the semester, and I’ll add occasional posts after that. Until the next time, chau!